«La Navidad es un estado de esplendor espiritual: la percepción de que nuestra mente es un altar de Cristo, la Inteligencia Universal presente en toda la creación».

Paramahansa Yogananda

Navidad de 2018

Cariñosos saludos navideños para ti y para todos los miembros y amigos de la familia espiritual de Paramahansa Yogananda repartidos por el mundo. Que, durante esta sagrada época, la Conciencia Crística universal —nacida en Jesús y en todas las almas que experimentan la unión con Dios— se despliegue dentro de tu propia conciencia impregnada de devoción. La Navidad espiritual es más que una simple celebración exterior; es un tiempo de esperanza y nuevos comienzos, cuando la luz y el gozo fluyen tangiblemente desde los reinos celestiales hacia los corazones receptivos. Ella brinda un maravilloso sentido de la oportunidad: un entusiasmo y celo renovado para sintonizarnos con Dios, y para revitalizar los gestos de compasiva bondad, amabilidad y generosidad hacia el prójimo que son los angélicos heraldos del Cristo naciente en nuestro interior. Que ese verdadero espíritu navideño reavive en toda la humanidad no sólo la esperanza de paz en la tierra, sino también una conciencia activa de buena voluntad hacia todo el mundo.

El bendito Señor Jesús y todos los Grandes Maestros se encarnaron en la tierra no para colocar frente a nosotros una meta inalcanzable, sino para que despertemos y seamos conscientes del ilimitado potencial de nuestra alma, para mostrarnos que la Conciencia Crística (Kutastha Chaitanya), que sustenta al universo, se halla latente en nuestro interior. Que éste sea un momento para descubrir su poder y su luz que moran en nosotros como un regalo de la gracia de Dios. Expande los horizontes de tu mente y tu corazón, cada vez más receptivos, reflexionando sobre la universalidad de Cristo ejemplificada por Jesús. El veía a Dios en todos, sin importar las divisiones sociales o religiosas. En su compasión, él tendió la mano incluso a aquellos que habían errado y perdonó a quienes eran sus enemigos. No había lugar para la enemistad en su corazón, que abarcaba a todos los hijos de Dios. Y tú también puedes expandir el círculo de tu solidaridad, creando día a día, tanto en tu interior como en tu exterior, un cielo de paz, armonía y entendimiento. Da comienzo a esta Navidad. Permite que sea un momento especial para acercarse a los demás, no sólo con obsequios materiales, sino con los regalos de un corazón magnánimo: los regalos de tu tiempo y atención, los regalos del perdón y la comprensión. Como decía nuestro Gurú: «Siempre que haces algo por otra persona, sin motivo egoísta alguno, entras en la esfera de la Conciencia Crística».

La motivación más profunda para expandir nuestra conciencia más allá de nuestras propias necesidades y deseos proviene del desbordamiento natural de un corazón colmado del infinito amor de Dios. El amor crístico que impregnó la vida de Jesús procedía de esa inagotable Fuente. Ésa es la razón por la que Paramahansaji nos instaba a dedicar tiempo para meditar más prolongada y profundamente en esta bendita época. En el sagrado silencio del templo sin muros que se erige en tu alma, Dios vendrá a ti como gozo, paz y amor ilimitado; y con el toque de su divina conciencia que todo lo abarca, sentirás que se disuelven las barreras de la separación, revelando tu vínculo eterno con Él y con todas las almas. Cada alma que se halla iluminada, aunque sea ligeramente, por ese despertar interior contribuye automáticamente a crear un mundo más armonioso. Recibe la amorosa bendición de nuestro Gurú en sus propias palabras: «Que tengas una muy feliz Navidad y que recibas el mayor regalo que nadie podría desear para ti: la percepción del espíritu de Cristo en tu corazón. Que sientas su presencia en el día de Navidad y todos los días a lo largo del año. Abre tu corazón para recibir el maravilloso regalo de la Luz».

Deseo para ti y tus seres queridos una gozosa Navidad.
Hermano Chidananda